lunes, 28 de mayo de 2012

GALÉRIDA en la revista QUERCUS, junio de 2012


MORTANDAD DE AVES POR TENDIDOS ELÉCTRICOS
 La Moraña y Tierra de Arévalo, desde tiempos inmemorables, se ha denominado como la Tierra Llana, estando comprendida por ondulados espacios de la extensa llanura cerealista al sur del río Duero. Estos espacios favorecen la permanencia o el tránsito de numerosas especies de avifauna y algunos ejemplares, catalogados como de especial importancia, pierden la vida de manera irremediable. Como se puede comprobar “in situ” es el área más electrificada de la provincia de Ávila, proliferando, estas líneas eléctricas, como consecuencia de los sistemas de regadío privado implantados a través de numerosos tendidos eléctricos.
 Áreas extensas del norte de la provincia de Ávila, se convierten así en silenciosos espacios protagonistas de este problema, algunos de ellos incluidos en la ZEPA Tierra de Campiñas. Las administraciones públicas tardan demasiado en resolver un problema que está cuantificado como se detallará a continuación. Los accidentes de las aves con los tendidos eléctricos se han convertido en una de las principales causas de mortandad y de todas las especies recopiladas en los censos, son las rapaces, sin duda, las especies que se llevan la peor parte. Estas aves mueren por descargas eléctricas al utilizar el poste cómo posadero y por colisionar contra los cables de las líneas eléctricas los días de poca visibilidad por la aparición de fenómenos meteorológicos frecuentes como son las nieblas e incluso en migraciones durante la noche, por ejemplo. El estudio pone de manifiesto el relato de especies que se ven afectadas, entre las que citamos por su importancia las siguientes: cigüeña blanca, garza real, buitre leonado, buitre negro, águila real, águila culebrera, aguililla calzada, águila perdicera, milano real, aguilucho cenizo, gavilán, azor, cernícalo primilla, halcón peregrino, grulla común, avutarda, búho real, búho chico, lechuza común, cuervo, grajilla y así hasta una treintena de especies diferentes, incluso una gineta, rellenan las estadísticas de manera imparable, tras más de cinco años realizando estudios y censos de esta mortandad silenciosa. Áreas de los municipios de Aldeaseca, Castellanos de Zapardiel, Madrigal de las Altas Torres, Palacios de Goda, San Esteban de Zapardiel, Sinlabajos y Villanueva del Aceral, incluidas en Red Natura 2000 con figuras de protección ZEPA y LIC, tienen graves problemas que son detectados regularmente. Otras áreas, sin figura de protección en la actualidad, en los municipios de Aldeaseca, Arévalo, Barromán, Donvidas, Hernansancho, Sinlabajos, Palacios de Goda, Palacios Rubios, San Pascual, Tornadizos de Arévalo y Villanueva del Aceral se ven afectadas también y aportan más datos.
El trabajo de campo contempla una serie de cincuenta y un puntos negros, algunos de ellos con picos de mortandad en torno a una treintena de ejemplares, que se encuentran situados a lo largo de dieciséis líneas eléctricas. El estudio se inicia en el año 2007, con visitas semanales y en ocasiones a diario, dependiendo de la cercanía del punto que se trabaja. Las fichas de referencia contienen datos sobre la cartografía del terreno, identificación de la línea eléctrica y del punto negro del tendido, las especies afectadas, fecha, hora y anexo fotográfico. A la hora de realizar las comprobaciones sobre el terreno, en ocasiones, se observa que algunos ejemplares electrocutados son retirados con el objeto de no tener problemas. De este modo, el propietario evita la obligación de rectificar el tendido por el coste económico que conlleva. También, se tiene constancia que en los trabajos de laboreo agrícola se ocultan, mediante enterramiento, más aves, aves que nunca figurarán en la estadística. Por lo tanto, cabe interpretar que el número total de ejemplares y especies puede ser aún mayor que las estimaciones contempladas en este estudio, que por otra parte se sigue llevando a cabo. El pasado viernes 30 de marzo de 2012 ha sido detectada una última colisión, concretamente de avutarda, cuyos restos permanecían esparcidos y visiblemente cercanos a un tendido sin espirales en el término municipal de Villanueva del Aceral y en zona ZEPA. La no corrección de los tendidos eléctricos así como la ausencia de espirales en los tramos importantes de trasiego de avifauna, supone un peligro añadido que trae consigo el incremento de la mortandad de aves. La lentitud de la Administración Autonómica de la Junta de Castilla y León, la ocasión perdida, recientemente, de acogerse a fondos procedentes de Europa y la escasa implicación de los propietarios de líneas particulares que propician problemas con regularidad impide solucionar este grave problema a corto plazo. La corrección de los “puntos negros” en la comarca es trascendental para la supervivencia de numerosas aves, tal y como se desprende de los datos aportados en el artículo. Los esfuerzos que se realizan para proteger y recuperar poblaciones de avifauna en grave peligro pueden verse alterados ante la falta de una respuesta rápida y eficaz. La dispersión de ejemplares, de una especie tan emblemática como es el Águila Imperial Ibérica, pueden verse afectada como ha ocurrido recientemente con la pareja de Águilas reales que han muerto electrocutadas, en el plazo de diez días y sobre el mismo apoyo de tendido eléctrico, en el municipio abulense de Madrigal de las altas Torres.
Trabajo realizado por el Grupo de Estudios Ambientales GALÉRIDA ORNITÓLOGOS. Arévalo, Castilla y León.

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