sábado, 12 de febrero de 2011

MARISMAS DE SANTOÑA V

Flora y vegetación de las Marismas de Santoña
Las aguas salobres del estuario y las rías se genera por la mezcla de las aguas dulces, principalmente del río Asón, y las saladas que penetran con la marea alta por el canal de San Martín, entre la punta de San Carlos de Santoña y el puntal de Laredo.
Las plantas adaptadas a vivir en las condiciones de alta salinidad se denominan halófitas (de halos = sal y phyton = planta). Además de a la salinidad del suelo de las marismas, estas plantas deben hacer frente a la influencia de las mareas, que dan lugar a bandas de vegetación bien diferenciadas, en función de su adaptación a una mayor, menor o nula inmersión en las aguas salobres de los estuarios.
En la parte más profunda del canal de las rías, la hierba de mar (Zostera marina), en convivencia con algas, forma praderas sumergidas que sólo emergen en bajamares de mareas vivas intensas. Por encima, el porreto (Zostera noltii) forma unos herbazales menos densos que se descubren en bajamares de mareas vivas y moderadas, pero no en las muertas. El porreto es el alimento predilecto de la barnacla carinegra.
En un nivel superior, en zonas de inundación diaria durante las pleamares, se encuentran unos herbazales erectos constituidos por la Spartina maritima. Por encima de estos espartinales perennes, sobre substratos que quedan al descubierto en las bajamares se desarrolla la Salicornia ramosissima junto a la rabaniza de los soseros (Spergularia marina) y la sosa blanca (Suaeda maritima). Estas plantas son anuales, por lo que durante el invierno sólo quedan sus semillas.
Por encima de los salicorniales se instalan comunidades vegetales perennes. Algunas especies son capaces de soportar la inundación durante todas las pleamares, es el caso del salicor rastrero (Sarcocornia perennis), la verdolaga marina (Halimione portulacoides), el junco bastardo marino (Triglochin maritima), la acelga salada (Limonium vulgare) y el Aster tripolium.
Más arriba, sobre suelos que sólo se inundan en las pleamares de mareas vivas y siempre que luego no permanezcan encharcados, se hallan la sosa alacranera (Sarcocornia fruticosa), la verdolaga marina, la salsona (Inula crithmoides), la acelga salada, el junco bastardo marino, la Armeria marina y el cominillos (Spergularia media).
En zonas con menor influencia intermareal, la vegetación propiamente marismeña es sustituida por los marjales subhalófilos. En el nivel inferior, que sólo se inunda con mareas vivas muy acusadas se encuentran el junco marino (Juncus maritimus), acompañado por la acelga salada, la Armeria marina, el cominillos, el junco bastardo marino, el llantén marino, Aster tripolium, la verdolaga marina, el salicor rastrero y la arrastradera (Atriplex prostrata).
Sobre suelos con menor salinidad aparece una comunidad vegetal caracterizada por el apio (Apium graveolens) y la Cochlearia aestuaria, especie exclusiva de este hábitat y endémica del oeste de Francia y el norte de España. En los bordes de canales y charcas de aguas salobres se encuentra la juncia marina (Scirpus maritimus), y en zonas con aportes de materia orgánica se localiza la arrastradera y la acelga bravía (Beta maritima). En todos estos hábitats un arbusto de origen norteamericano, Baccharis halimifolia, se comporta como una especie de gran poder invasor, por ejemplo en las marismas de la ría de Boo y en las charcas de Montehano.
En zonas de menor influencia intermareal y con aportes de agua dulce se forman áreas palustres, constituidas por carrizales (Phragmites australis) y espadañales (Typha latifolia y T. domingensis), hábitat exclusivo de algunas especies de aves y refugio para muchas otras.
La construcción de diques y pólderes han desecado antiguos terrenos intermareales al oeste de las laderas de Montehano. Hoy en día aquí se encuentran algunas charcas rodeadas por carrizal y arbustos que se han configurado como la principal zona de nidificación del ánade azulón dentro de las marismas de Santoña.
En los juncales marismeños vive la rata de agua (Arvicola sapidus), presa potencial del armiño (Mustela erminea), al que también hemos observado en las marismas de Santoña.
GALÉRIDA ORNITÓLOGOS / fotografía: V. Coello

viernes, 11 de febrero de 2011

CIGÜEÑAS BLANCAS EN COLONIA

SE NOTA QUE LA PRIMAVERA ESTÁ PRÓXIMA
El Término Municipal de Albornos alberga una interesante colonia de cigüeña blanca (Ciconia ciconia). Desde hace años, el seguimiento de las parejas reproductoras nos ofrece datos interesantes, entre otros, que las cigüeñas están consolidando este espacio como lugar habitual para reencontrarse tras la otoñada Africana.
Pareja de cigüeñas blancas en plena cópula
Son frecuentes los crotoreos y sirven para reconocerse y saludarse entre sí
Se realizan los acopios de materiales para ir acondicionando el nido un año más
La colonia se encuentra tranquila, está a punto de comenzar un nuevo ciclo reproductivo
Las cópulas suelen ser frecuentes entre intervalos de 15 a 30 minutos
Son continuos los movimientos en busca de alimento o simplemente la necesidad de estirarse
Se producen escaramuzas para la posesión del nido, sobre todo entre ejemplares jóvenes que aún no disponen de propiedad patrimonial ni la suficiente experiencia comunal
GALÉRIDA ORNITÓLOGOS / fotografía: V. Coello

jueves, 10 de febrero de 2011

CISNE NEGRO

La casualidad o la intuición pajarera, en algunas ocasiones, nos depara gratas sorpresas. En la laguna, que se encuentra ubicada en el mismo pueblo de Donjimeno, ha aparecido este precioso ejemplar de cisne. Desde el pasado domingo 6 de febrero hace las delicias de las gentes del pueblo, no sin sorpresa, por lo inexperado del hallazgo.
El Cisne Negro (Cygnus atratus) es oriundo de Australia. Es común al oriente y occidente del continente, ausentándose de la sección árida central y del húmedo norte. También es residente en Tasmania, criando en varios lugares en esta isla al sur del continente.
Fue introducido en Nueva Zelanda, donde se reprodujo de tal forma, que se volvió una plaga. Se controló la súper multiplicación y ahora existe una colonia de unos 60.000 allí.
Desde que se descubrió en 1697, el Cisne Negro ha sido el favorito de los estanques ornamentales de Europa, y más tarde de América. A pesar de su popularidad no se ha introducido a la fauna salvaje en ninguno de estos continentes. Sin embargo, se sabe que ha cridado en la naturaleza en Austria, Slovenia y Holanda, y que en Japón algunos se han escapado y viven en estado salvaje sin reportarse que haya criado.
Este cisne es una especie anseriforme de la familia Anatidae. No es un ave migratoria pero se desplaza grandes distancias, cientos de kilómetros, de acuerdo a la abundancia de alimento. Habita en los lagos, aunque se le puede ver en cualquier depósito de agua, incluyendo la costa marina y ocasionalmente en el mar lejos de tierra. Demuestra preferencia por los lagos donde puede alcanzar con su largo cuello la vegetación acuática en el fondo, una profundidad de un metro.
El Cisne Negro es de un temperamento bastante sociable. Cría en colonias compuestas desde unas cuantas parejas hasta miles de ellos. Después se reúnen formando aun grupos más grandes. En Nueva Zelanda, en el lago Ellesmere, se han estimado concentraciones de hasta 70.000 individuos.
Se alimenta a base de plantas acuáticas que obtiene del fondo del estanque. Ambos géneros tienen la misma apariencia. Los machos son un poco más grandes. De longitud logra entre 1.2 y 1.4 metros. El peso promedio de los machos es de 6.3 Kg., algunos llegan a pesar hasta 8.7 Kg. Las hembras tienen un peso promedio de 5.1 Kg. Las alas logran una extensión de 1.6 a 2 metros. Plumaje de los adultos es negro. Existe variación gris clara (plateada) en cautiverio. El pico es rojo con una banda blanca cerca de la punta. Las patas son gris oscuras.
Anidan durante la temporada de lluvia, la cual varía de acuerdo a la localidad en su inmensa distribución. Este cisne anida en colonias, en muchas de ellas los nidos llegan a estar próximos unos de otros. El nido lo hacen en islotes o pequeñas islas, aunque también puede ser en los bancos de los lagos y muchas veces sobre las hierbas acuáticas. Normalmente el nido es una acumulación de hierbas y puede alcanzar proporciones considerables, dos metros de diámetro por uno de alto.
La nidada usual consiste de cuatro a siete huevos verdes pálidos, pero no es extraño que cuente de cuatro a diez huevos. Una vez que comienza la puesta, un huevo es depositado cada dos días. La incubación es efectuada por los dos padres y toma de 35 a 45 días.
Los polluelos nacen blancos y, como en los otros cisnes, disfrutan de subirse sobre los padres cuando son pequeños. Poco después cambian el plumaje a gris oscuro. Les toma 6 meses antes de poder volar. A los dos años ya son adultos. GALÉRIDA ORNITÓLOGOS / fotografía: V. Coello

martes, 8 de febrero de 2011

MARISMAS DE SANTOÑA IV

Historia reciente del Parque Natural de las Marismas de Santoña

Las marismas de Santoña se hallan rodeadas por los ayuntamientos de Laredo, Colindres, Santoña, Limpias, Voto, Bárcena de Cicero, Escalante y Argoños; las marismas de Victoria se encuentran junto a Noja; y las marismas de Joyel entre Noja y Arnuero.
El Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel cuenta con una extensión total aproximada de 2.875 hectáreas de marismas y marjales subhalófilos, 1.900 de ellas corresponden al estuario y a las rías de Escalante, Argoños y Boo, 725 a las rías de Limpias y Rada hasta los puentes de Colindres, 150 a las marismas de Victoria y 100 a las de Joyel.
En las rías de Limpias, Rada, Escalante y Argoños, las aguas dulces, los sedimentos inorgánicos y la materia orgánica, principalmente de los ríos Asón y Clarín, se mezclan con las aguas marinas del mar Cantábrico que penetran con la marea alta por el canal de San Martín, entre la punta de San Carlos de Santoña y el puntal de Laredo.
Los redactores de la ley que declaraban las marismas de Santoña, Victoria y Joyel como Reserva Natural en marzo de 1992, también decidieron proteger las dunas de las playas de Ris, Trengandín, Berria y El Regatón. Desgraciadamente esta ley por sí sola no fue suficiente para protegerlas y más tarde, en agosto de 1993, el Tribunal de Justicia de Luxemburgo condenó a España por permitir el deterioro de las marismas de Santoña y obligó a las autoridades españolas a garantizar la protección legal y efectiva de las marismas. Para ello, fueron declaradas Zona de Especial Protección para las Aves (Z.E.P.A.), incluyendo en esta área protegida el total de la Reserva Natural, una amplia extensión de terrenos adyacentes, los encinares cantábricos de los montes Buciero, Brusco y Montehano, además de los acantilados marinos del Buciero.
Los problemas de conservación que han padecido las marismas de Santoña son debidos, en gran parte, a que están rodeadas por ocho ayuntamientos y que algunos de ellos tienen más de diez mil habitantes, que viven en gran parte de la actividad industrial, principalmente en Colindres y Santoña. Consecuencia de la cercanía de estos grandes pueblos y de la irresponsabilidad de sus gobernantes fue el intento de relleno de 80 hectáreas de marismas en Colindres y Laredo para la instalación de sendos polígonos industriales, motivo por el que la Asociación para la Defensa de los Recursos Naturales de Cantabria (ARCA) en marzo de 1987 presentó una queja a la Comisión Económica Europea (CEE), que decidió la apertura de un procedimiento de infracción contra España por el incumplimiento de las directivas relativas a la conservación de las aves silvestres.
Por otra parte, las marismas de Victoria se encuentran junto a Noja, pueblo que multiplica su población durante el verano, al igual que sucede en Laredo, localidad donde la construcción de viviendas para veraneantes redujo a la mínima expresión las más de 400 hectáreas de dunas, las más extensas de la costa cantábrica aún en la década de los cincuenta. Las urbanizaciones de Noja llegaron hasta el borde de las marismas de Victoria y a continuación se intentó su desecación, lo que llegó a provocar graves enfrentamientos entre propietarios de terrenos y ecologistas.
La sentencia del Tribunal de Justicia de Luxemburgo no fue suficiente para frenar la destrucción de las marismas de Santoña y, más de un año después de la misma, el incumplimiento de las obligaciones derivadas de este proceso estuvieron a punto de llevar a la Comisión Europea a abrir un nuevo procedimiento de infracción contra España que, si se hubiese resuelto en su contra, habría supuesto una multa que hubiera podido superar los 5.000 millones de pesetas. La amenaza de apertura de aquel procedimiento de infracción contra España fue el momento decisivo que marcó el punto de inflexión en lo que respecta a su conservación, y actualmente está generando la recuperación de decenas de hectáreas de marismas.
Por ejemplo, cerca de Santoña se han eliminado las cuatro piscinas que, con un presupuesto total de 170 millones de pesetas, se instalaron sobre 7 hectáreas de marismas para el cultivo de almejas. De los diques de las piscinas han quedado tres isletas con el objetivo de que sirvan como zona de reposo y nidificación de aves acuáticas, aunque es previsible que la acción de las mareas y las corrientes acabe por hacerlas desaparecer.
Además, han tenido que romper el dique que prácticamente cerraba las marismas de Colindres, abriendo un gran boquete a la altura del puerto de Colindres, y, durante el invierno pasado, han abierto varias entradas más de agua en el dique sobre el que se construyó la nueva carretera C-629, entre las localidades de Argoños y Santoña, con el objetivo de garantizar la influencia intermareal de las marismas del Dueso y Bengoa. Este breve repaso de la historia reciente de las marismas de Santoña, Victoria y Joyel nos obliga a recordar que han vivido tiempos difíciles. Por fortuna, la declaración del área como Reserva Natural y Zona de Especial Protección para las Aves y, todo hay que decirlo, las sentencias condenatorias del Tribunal de Justicia de Luxemburgo han frenado su deterioro e incluso ya se han recuperado bastantes hectáreas de marisma. Actualmente es un espacio natural protegido bajo la figura de Parque Natural.Hay mucho por hacer, ya que aún quedan por restringir o impedir algunas actividades destructoras que implican movimientos de tierras, desecaciones, urbanizaciones, canteras y vertidos contaminantes. En este sentido, actualmente preocupa seriamente la cantera de Montehano y la proliferación de urbanizaciones en Argoños que tienen como destino ser utilizadas como segundas viviendas durante las vacaciones y los fines de semana. Pronto abrirá sus puertas un centro de recepción e información para los visitantes, pero aún faltan observatorios ornitológicos desde donde poder ver las aves a cortas distancias y sin molestarlas, además de un equipo de guías que informen y acompañen a los visitantes.
Para un análisis topográfico detallado recomendamos consultar los mapas del Servicio Geográfico del Ejército a escala 1:50.000 de Santander 19-4(35) y Castro Urdiales 20-4(36), y los del Instituto Geográfico Nacional a escala 1:25.000 de Noja 35-II, Santoña 36-I y Laredo 36-III.
 artículo y autor original / fotografía: V. Coello

sábado, 5 de febrero de 2011

MARISMAS DE SANTOÑA II

LAS MARISMAS Y EL SER HUMANO
Durante siglos, las marismas y lagunas interiores han sido consideradas terrenos improductivos. Esta idea errónea ha generado la desaparición irreversible de espacios naturales tan valiosos como las lagunas de La Janda (Cádiz), La Nava (Palencia) y Antela (Orense), además de cientos de hectáreas de marismas a lo largo de las costas ibéricas.
En otros casos, desecaciones parciales han creado pólderes, áreas de marisma transformada mediante la construcción de diques con el objetivo de ganar terreno para uso agrícola, principalmente para prados de siega, aunque en las zonas mejor drenadas se llega a producir maíz. Poseen unos canales y compuertas que permiten la salida del agua procedente de la lluvia y los arroyos, y a la vez impiden la entrada masiva del agua salobre del estuario. Al ser terrenos prácticamente planos, son propensos al encharcamiento cuando llueve.
Con el declive de la actividad rural en favor de la industrial, muchos de los pólderes fueron abandonados, transformándose, debido a la falta del mantenimiento que requieren, en prados encharcados de gran valor ecológico. Los pólderes peor drenados a veces son recuperados por la marisma en forma de carrizales. En cualquier caso, la rotura de los diques permite la entrada de la marea por lo que paulatinamente estos hábitats artificiales son erosionados y recolonizados por plantas y animales típicamente marismeños.
Un mayor conocimiento científico, así como la toma de una conciencia favorable a la conservación de los hábitats y la biodiversidad, ha generado un cambio de actitud en la opinión pública respecto a la conservación de estos ecosistemas acuáticos. Esto justificó la declaración en España de dos zonas húmedas relevantes como Parques Nacionales: Doñana (Huelva) en agosto de 1969 y Tablas de Daimiel (Ciudad Real) en junio de 1973.
Las bahías y rías cumplen un importante papel económico, ya que son las zonas donde una gran cantidad y variedad de peces pasan su período como alevines. Por ello, no deja de sorprendernos tanto tiempo y esfuerzo dedicados a la destrucción de las marismas de Santoña, Victoria y Joyel, más si tenemos en cuenta que cumplen un importante papel económico en la zona, ya que este estuario es el lugar donde viven los alevines de los abundantes mules (Mugil sp.). Y los de algunas especies de gran interés comercial como son la lubina (Dicentrarchus labrax), el salmonete (Mullus surmuletus), la dorada (Sparus aurata), el lenguado (Solea vulgaris) y la anguila (Anguilla anguilla), además del salmón atlántico (Salmo salar), que sube hasta sus zonas tradicionales de desove en el curso alto del río Asón. Por ello su relleno o degradación genera un impacto inmediato en el sector pesquero local. GALÉRIDA ORNITÓLOGOS / fotografía: Víctor Coello
 artículo y autor de origen

martes, 25 de enero de 2011

CERCETA COMÚN

Fauna de la Universidad
-Anas crecca-

viernes, 21 de enero de 2011

TRIGUERO

Fauna de la Universidad
-Miliaria calandra-

GORRIÓN MOLINERO

                                                          Fauna de la Universidad
                                                              -Miliaria calandra-

jueves, 20 de enero de 2011

RELATO NATURALISTA

El Imperio de Alberta
Soy Alberta. Desde el borde del valle, contemplo mi imperio, orgullosa. Los bosques se pierden en la lejanía, acompañando el curso del Adaja que quiebra la llanura por la que serpentea apacible, con el alegre murmullo de sus aguas color caramelo. Amanece, una suave brisa acaricia las copas de los chopos, sauces, fresnos y alisos, al tiempo que hace surgir pequeñas nubes amarillas de polen de los pinos resineros.
Hace más de 30 años las gentes que viven tras los pinares arrebataron a mis antepasados este preciado territorio, saqueando su hogar y llevándose a sus hijos, los últimos que nacieron en este lugar. Aquellas gentes exhibieron a las pobres e indefensas criaturas como un trofeo y recibieron un premio económico por ello. Mis bisabuelos, desterrados y viejos, murieron poco más tarde, agotados, hambrientos, enfermos.
Ahora he vuelto para recuperar el imperio de mis antepasados. Desde lo alto de este gran pino donde he instalado mi nido, domino todo mi territorio de caza. Espero paciente a que regrese Aquila, mi pareja, un joven macho de águila imperial ibérica. Nuestros hijos, tres pollos de blanco plumón, me observan impacientes.
Ante la presencia de otras rapaces decido levantar el vuelo. A los primeros ladridos roncos que emito, dos ratoneros se alejan. Milvos el viejo milano real da un rodeo al notar mi presencia y mis dos metros largos de envergadura. En cambio Penato, el bravo macho águila calzada, parece no darse por aludido y tengo que enseñarle las garras para demostrar quien manda aquí. Falco, el halcón, me observa desde su grieta en la cárcava, pero ni me molesta, ni representa un peligro para mis pollos. -artículo completo-
-fotografía de Fernando López-

miércoles, 12 de enero de 2011

VISITA A LOS CORTADOS ROJOS DEL ADAJA

-Revista digital de la Alhóndiga de Arévalo, Asociación de Cultura y Patrimonio-
Un mes más proponemos una visita a los espacios naturales de la comarca. En esta ocasión se trata de Los cortados Rojos del Adaja. El Río Adaja en esta zona se encajona en cárcavas de color rojizo, formando uno de los parajes más espectaculares de todo su recorrido desde Villatoro hasta el Duero.
Hacia el este, la planicie del campo de Pajares se desploma verticalmente, casi cincuenta metros, hasta las aguas del río. Hacia el oeste las masas de pinares del corredor del Adaja acogen a un número importante de especies reproductoras y amenazadas. Hacia el norte y hacia el sur las aguas del río y su soto continuo proporcionan un oasis de vida entre las áridas tierras de la estepa cerealista. Se trata por tanto de uno de los rincones más bellos de la comarca y con una rica biodiversidad. En pocos metros podemos encontrar especies ligadas a las llanuras cerealistas, a las zonas riparias, a las rupícolas y a las forestales. Aunque quizás el invierno no sea el momento más adecuado para observar toda esta biodiversidad, la falta de hojas de los árboles del río nos permitirá contemplar este paisaje en todo su esplendor.
Curiosamente, siendo uno de los lugares más valiosos de la comarca, no goza de ninguna protección: No está incluido en el catálogo de riberas. Tampoco pertenece al LIC de las riberas del río Adaja y afluentes, que comienza a tener esta catalogación cuando abandona tierras abulenses. Tampoco a la ZEPA de los encinares del río Adaja que deja de tener esta protección justo cuando el río se hace morañego. Curiosamente, cuando el río comienza a tener más valor es cuando deja de estar protegido. Quien lo entienda que me lo explique. Para todos los interesados la visita, en principio, se realizará el próximo domingo 16 de enero de 2011. No obstante, aconsejamos que visitéis esta página pues, en futuras entregas, daremos el sitio y la hora de encuentro para empezar el recorrido, que constará de dos tramos, uno en automóvil por la parte de Pajares de Adaja y otro mixto, en coche y a pie, desde El Bohodón. Siempre que el tiempo nos lo permita.
Próxima visita recomendada:
En febrero nos veremos en los Infiernos. INFO   +INFO

lunes, 10 de enero de 2011

BÚHO CAMPESTRE

Fauna de la Universidad
LECHUZA o BÚHO CAMPESTRE
-Asio flammeus-

domingo, 9 de enero de 2011

AMBIENTE EN LA LAGUNA DE EL OSO

Ambiente sonoro e imágenes en la laguna de El Oso, enero 2011

sábado, 8 de enero de 2011

sábado, 1 de enero de 2011

jueves, 16 de diciembre de 2010

VISITA A LA LAGUNA DE LOS LAVAJARES

Parece que el tiempo será frío y lluvioso pero eso no debe asustarnos ni desanimarnos.
Para todos aquellos que deseen visitar la Laguna de los Lavajares, quedamos el próximo domingo 19/12/2010 a las 8:30 de la mañana en la iglesia de Rágama, estupendo ejemplo de arte mudéjar, desde donde empezaremos el recorrido que le haremos por caminos vecinales, siempre por la histórica Tierra de Arévalo, hasta llegar al humedal situado a caballo entre las provincias de Ávila y Salamanca.
Recorrido de 7,6 Km (3,8 de ida y 3,8 de vuelta).